Cómo hablar con tus amigos anti-vacunas. Segunda parte.

Bienvenido a la segunda parte de nuestra serie sobre cómo hablar con sus amigos y familiares que tienen puntos de vista anti-científicos sobre la seguridad de las vacunas. Haga clic aquí para ver la parte 1, que cubre el beneficio/riesgo de las vacunas infantiles. Pasemos ahora a la segunda parte.

PARTE II. Teorías de conspiración y confianza en las fuentes equivocadas de datos de seguridad de las vacunas

Para poder entender los riesgos que implican las vacunas, necesitamos entender los efectos secundarios que ocurren despu√©s de las vacunas, y el ritmo al que ocurren los efectos secundarios. Cubrimos los efectos secundarios de la vacuna en la primera parte, as√≠ que ¬Ņde d√≥nde obtuvimos los datos? Esto es cr√≠tico – mucha de la confusi√≥n y la informaci√≥n falsa que rodea a la seguridad de la vacuna proviene de personas que tratan de investigar el tema, pero eligen fuentes poco confiables para sus datos – conjuntos de datos incompletos, res√ļmenes de personas con una agenda anti-vacunas, o simplemente mala ciencia. Entonces, ¬Ņd√≥nde se puede acceder a la informaci√≥n sobre la seguridad de las vacunas? Aqu√≠ est√°n las mejores opciones no sesgadas:

El sitio web de los CDC contiene información específica sobre la seguridad de muchas de las vacunas infantiles más comunes, así como algunos datos de antecedentes sobre preocupaciones comunes, investigación sobre la seguridad de las vacunas y los métodos utilizados para hacer un seguimiento de la seguridad de las mismas. Este es probablemente el mejor lugar para aprender sobre la seguridad de las vacunas.

El CDC es un gran recurso para obtener datos imparciales sobre la seguridad de las vacunas.

Para vacunas espec√≠ficas, la etiqueta del medicamento debe contener todos los datos de seguridad pertinentes, incluidos los efectos secundarios y las tasas de efectos secundarios de los ensayos cl√≠nicos controlados realizados, a fin de demostrar una relaci√≥n riesgo/beneficio aceptable para la aprobaci√≥n de la FDA. Simplemente busque en Google el nombre de la vacuna y la palabra ¬ęlabel¬Ľ y busque un archivo.pdf con la palabra ¬ęlabel¬Ľ o ¬ępackage insert¬Ľ en el nombre. Tenga en cuenta que estas etiquetas deben incluir todos los efectos secundarios adversos observados en los ensayos cl√≠nicos, incluso aquellos que fueron muy raros o para los cuales no se ha establecido una relaci√≥n directa con la vacuna. Estas etiquetas pueden requerir alg√ļn conocimiento de medicina o ciencia para leerlas e interpretarlas.

Para aquellos que desean una base de datos completa de información sobre la seguridad de las vacunas, pruebe el enlace de datos de seguridad de las vacunas (VSD) de los CDC y el sistema para reportar reacciones adversas a las vacunas (VAERS). Aquí puede descargar datos de seguridad históricos si realmente desea profundizar en ellos. Una formación en medicina o en ciencias de la salud realmente ayudará a revisar estos datos detallados. Bueno, eso y mucho tiempo libre.

Usted notar√° que todos estos datos est√°n bajo el control de los CDC y la FDA. Hay una raz√≥n para ello: la FDA es el ¬ęguardi√°n¬Ľ de todas las vacunas, revisando los datos de seguridad y eficacia y determinando si la vacuna tiene una relaci√≥n riesgo/beneficio suficiente para ser aprobada. Tambi√©n supervisan la seguridad de las vacunas en tiempo real y tienen la autoridad para sacar las vacunas del mercado si una serie de efectos adversos empuja la relaci√≥n riesgo/beneficio en la direcci√≥n equivocada. El CDC es la unidad de vigilancia de la salud del gobierno de los Estados Unidos y, como tal, tiene acceso √ļnico a los datos de seguridad de todas las vacunas y fabricantes.

Hay quienes intr√≠nsecamente no conf√≠an en el gobierno, y descartar√°n los datos de la FDA y los CDC como sesgados, o incluso inventados. Esto es patentemente rid√≠culo – ¬Ņpor qu√© en la Tierra querr√≠a el gobierno federal mantener vacunas inseguras en el mercado? ¬ŅQu√© posible beneficio hay para alguien en nuestro gobierno si sus ciudadanos quedan desprotegidos de enfermedades mortales? Discutiremos las teor√≠as de conspiraci√≥n un poco m√°s adelante, pero la verdad es que alguien que rechaza los datos y la investigaci√≥n del gobierno s√≥lo por su fuente probablemente no vale la pena discutir con √©l.

Tan importante como saber en qu√© datos confiar es saber en qu√© datos no confiar. Ciertamente, no conf√≠e en sitios o blogs con una clara agenda anti-vacunas o antiqu√≠mica. Al mismo tiempo, usted no debe confiar en una fuente que afirma que las vacunas son ¬ęcompletamente seguras¬Ľ o que no tienen efectos secundarios. Un m√©todo com√ļn utilizado para desacreditar a los CDC, la FDA y las grandes bases de datos gubernamentales como VSD o VAERS es etiquetarlas como ¬ępro-vacunas¬Ľ. No lo son, simplemente presentan los datos de seguridad de la vacuna tal como est√°, con verrugas y todo. Conf√≠e en los datos.

Las teorías de conspiración no son evidencia de nada.

No se puede argumentar en contra de las teor√≠as de conspiraci√≥n, porque no tienen sentido l√≥gico. La idea de que industrias enteras conspiren con el gobierno para matar gente a prop√≥sito por dinero es simplemente absurda. La gente que trabaja para las compa√Ī√≠as farmac√©uticas son seres humanos normales como t√ļ y yo. Probablemente le costar√° mucho conseguir que 10 de ellos se pongan de acuerdo sobre qu√© tipo de pizza pedir. No se est√°n juntando y conspirando secretamente para da√Īarnos con vacunas.

Sin embargo, la idea de que las grandes compa√Ī√≠as farmac√©uticas se llenen los bolsillos mientras empujan vacunas peligrosas es una idea que parece golpear un cord√≥n con mucha gente – particularmente aquellos inclinados a desconfiar de la medicina moderna y del sistema capitalista que la respalda. Aunque tal l√≠nea de razonamiento no tiene base en la realidad, tambi√©n es importante entender que las compa√Ī√≠as farmac√©uticas no son realmente las que determinan si una vacuna debe ser comercializada – ese es el trabajo del gobierno federal. La FDA revisa todos los datos de los ensayos cl√≠nicos que caracterizan el perfil de riesgo/beneficio de una vacuna y decide si se puede comercializar a los pacientes. La FDA y los CDC tambi√©n hacen un seguimiento de la seguridad de las vacunas en todo el pa√≠s. Ser√≠a un negocio muy malo para una compa√Ī√≠a farmac√©utica intentar conseguir una vacuna ¬ęinsegura¬Ľ en el mercado. Para hacer esto, tendr√≠an que falsificar literalmente los datos de sus ensayos cl√≠nicos. Sin embargo, despu√©s de la aprobaci√≥n, el monitoreo de la FDA/CDC (que en gran medida est√° fuera de las manos de las compa√Ī√≠as farmac√©uticas) r√°pidamente se contagiar√≠a de una vacuna insegura despu√©s de que entrara al mercado. El retiro subsiguiente de la vacuna y las demandas judiciales y multas impuestas por la FDA por mentir al gobierno ser√≠an catastr√≥ficas desde el punto de vista financiero para cualquier compa√Ī√≠a, sin importar el tama√Īo de la misma.

Todo esto nos lleva a la conclusi√≥n inevitable de que cualquier conspiraci√≥n para forzar vacunas peligrosas al p√ļblico tendr√≠a que involucrar no s√≥lo a las compa√Ī√≠as farmac√©uticas (que sabr√≠an por sus datos que las vacunas no son seguras), sino al gobierno de los Estados Unidos (que tendr√≠a que ignorar las se√Īales de seguridad de sus propios datos), y casi todos los dem√°s gobiernos del mundo, ya que las mismas vacunas tambi√©n se comercializan en otros pa√≠ses (y se hace un seguimiento de su seguridad), Y casi todos los pediatras del mundo, ¬Ņqui√©nes ser√≠an c√≥mplices (al no informar sobre efectos adversos?), o demasiado incompetente para darse cuenta de que los datos de seguridad del gobierno no coinciden con su propia experiencia. Se trata literalmente de millones de personas que trabajan para decenas de miles de agencias, empresas y negocios, y que hablan cientos de idiomas diferentes, una conspiraci√≥n de este tipo ser√≠a m√°s grande y m√°s dif√≠cil de perpetrar que convencer a la gente de que la Tierra era redonda cuando realmente saben que es plana. Creer que tal conspiraci√≥n es posible requiere un completo abandono de la l√≥gica.

Entonces, ¬Ņpor qu√© alguien pensar√≠a que existe una conspiraci√≥n mundial para forzar vacunas inseguras a la poblaci√≥n de la Tierra? He aqu√≠ un buen art√≠culo sobre por qu√© la gente se siente atra√≠da por las teor√≠as de conspiraci√≥n. Un tema importante que notar√° es que la gente que cree en este tipo de teor√≠as irracionales tiende a hacerlo porque se siente impotente y las teor√≠as de conspiraci√≥n les permiten recuperar alguna medida de poder: tanto echando la culpa a las ¬ęfuerzas desconocidas¬Ľ de lo que ellos ven como los problemas del mundo, como permiti√©ndoles identificarse con un grupo de personas de ideas similares que luchan contra un enemigo com√ļn. Considere la posibilidad de tener un hijo autista. Nadie sabe lo que causa el autismo, as√≠ que un padre que lucha con tal diagn√≥stico no tiene a nadie a quien ¬ęculpar¬Ľ, nadie que le diga por qu√© se le dio esta mano. Culpar a alguien o algo es una forma de recuperar el control.

Las teorías de conspiración son necesariamente el mayor impulsor de los puntos de vista antivacunales, ya que la ciencia apoya tan claramente la seguridad de las vacunas. Hablar con los partidarios de la teoría de la conspiración puede ser una tarea frustrante, pero es importante que tratemos de presentar la realidad científica siempre que sea posible.

Haga clic aquí para la parte 3.

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