Ftalatos en Mac y Queso: El sensacionalismo derrota a la ciencia

El 12 de julio, un grupo llamado The Coalition for Safer Food Processing and Packaging public√≥ un informe en l√≠nea en el que afirman haber detectado una clase de productos qu√≠micos llamados ftalatos en varias cajas de macarrones y queso. Los ftalatos son «plastificantes», lo que significa que se utilizan com√ļnmente para mejorar la flexibilidad y la durabilidad en muchos de los pl√°sticos utilizados en la actualidad. En las semanas siguientes, la historia se difundi√≥ por Internet y fue reportada por numerosos medios de comunicaci√≥n y blogs. No es de extra√Īar que una historia as√≠ sea tan ampliamente reportada – los macarrones con queso son un alimento muy com√ļn para los ni√Īos de hoy en d√≠a (as√≠ como para los estudiantes universitarios pobres) y nadie quiere escuchar que est√°n envenenando a sus hijos. Pero en este caso, la forma en que se inform√≥ la historia fue quiz√°s a√ļn m√°s interesante (¬°al menos para los colaboradores de UYBFS!), porque nos dice mucho sobre c√≥mo se comunica la informaci√≥n cient√≠fica en nuestro panorama medi√°tico moderno.

¬ŅDebo preocuparme?

Antes de llegar a eso, comencemos con una discusi√≥n sobre el riesgo. ¬ŅExiste alg√ļn riesgo para los ni√Īos (o para los estudiantes universitarios pobres) por los ftalatos que se encuentran en estos productos? A pesar de lo que muchas fuentes informaron, es casi seguro que el riesgo es muy bajo. Los ftalatos son definitivamente t√≥xicos en ratas, donde act√ļan como disruptores endocrinos. (Un disruptor endocrino es una sustancia qu√≠mica que interfiere con la se√Īalizaci√≥n de las hormonas sexuales normales y, en el caso de los ftalatos, pueden alterar el desarrollo sexual y tambi√©n causar cambios en el desarrollo neurol√≥gico de las ratas). ¬ŅTienen los mismos efectos en los humanos? Bueno, eso no est√° tan claro. Algunos estudios dicen que s√≠, otros no muestran evidencia de ello. La incertidumbre proviene del hecho de que los humanos son menos sensibles a los efectos endocrinos de los ftalatos y del hecho de que, aunque la mayor√≠a de las personas est√°n expuestas a los ftalatos, no est√°n expuestas a mucho.

Existen algunos informes de toxicidades de ftalatos fuera del desarrollo reproductivo y neurol√≥gico temprano, pero hay a√ļn menos evidencia de riesgo real en estos casos. Luego est√° la dosis de ftalatos en los macarrones con queso: el nivel m√°s alto detectado fue de 218 partes por bill√≥n (ppb). Eso no es mucho – significa que por cada mil millones de mol√©culas en los macarrones con queso, s√≥lo 218 son ftalatos. As√≠ que, en general, el riesgo es muy bajo. ¬ŅQu√© tan bajo? Bueno, considera esto: Aunque no se sabe con certeza si los ftalatos de los macarrones con queso podr√≠an causar alg√ļn efecto adverso para la salud, es mucho m√°s probable que lo hagan los altos niveles de grasa, az√ļcares procesados y sal en estos productos, ya que son factores de riesgo para la obesidad infantil, que a su vez es un factor de riesgo importante para las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y algunos tipos de c√°ncer.

As√≠ que vamos a resumirlo as√≠: Comer una caja ocasional de macarrones con queso casi no conlleva ning√ļn riesgo para la salud. Si su hijo come macarrones con queso varias veces a la semana durante meses, existe una peque√Īa posibilidad de que los ftalatos que contiene puedan afectar negativamente a su desarrollo. Sin embargo, si est√°n comiendo tantos macarrones con queso, no hay duda de que el riesgo de obesidad de su hijo aumenta. Si usted est√° tratando de decidir si quiere alcanzar esa caja de Kraft esta noche, esto deber√≠a ser su preocupaci√≥n – no los bajos niveles de ftalatos.

¬ŅDe d√≥nde proceden estos datos?

Esta es una pregunta importante, porque puede cambiar la forma en que pensamos sobre los datos. No es que sea com√ļn que los cient√≠ficos mientan, y ciertamente no estoy sugiriendo que los autores de este estudio hayan hecho nada m√°s que reportar fielmente los datos que generaron. Sin embargo, la forma en que estos datos entraron en el dominio p√ļblico deber√≠a levantar algunas se√Īales de alarma.

El grupo que generó estos datos se llama Coalición para el Envasado y Procesamiento Seguro de Alimentos (CSFPP). Eso suena como una causa noble, pero la url de su sitio web es curiosa: www.cleanupkraft.org. Está claro en su página web que este grupo se dirige específicamente a la empresa Kraft Heinz, que fabrica uno de los productos de macarrones con queso más populares. También queda claro en el sitio web que se trata de un grupo de un solo tema, que se centra por completo en la eliminación o reducción de los ftalatos en nuestros alimentos.

Para ser claros, no hay nada malo en ello. Incluso si las preocupaciones de salud son exageradas, los ftalatos no son buenos para usted, as√≠ que a partir de un an√°lisis de riesgo/beneficio, eliminarlos de los alimentos parece una buena idea. Sin embargo, las t√°cticas de estos grupos s√≥lo contribuyen a la confusi√≥n en torno a un tema complicado. Afirman que los ftalatos «amenazan la salud de los ni√Īos» y hablan de defectos de nacimiento y c√°ncer sin mencionar que la relaci√≥n de los ftalatos con estos efectos sigue siendo objeto de debate en el campo.

As√≠ que la buena gente de CSFPP se encarg√≥ de hacer pruebas de ftalatos en 10 marcas diferentes de macarrones con queso (adem√°s de otros 20 productos de queso). Encontraron ftalatos en productos 29/30. Esto no deber√≠a sorprender (los ftalatos est√°n por todas partes en los alimentos), pero todav√≠a son datos √ļtiles, asumiendo que los datos fueron generados correctamente (no dicen c√≥mo se realizaron estas pruebas, lo cual es una omisi√≥n significativa en un informe cient√≠fico).

El problema comienza con la decisi√≥n del CSFPP de publicar unilateralmente estos datos en l√≠nea. Lo descargaron en su sitio web sin ning√ļn an√°lisis o evaluaci√≥n de riesgo. Claro, hay ftalatos en los macarrones con queso, ¬Ņpero estos niveles son lo suficientemente altos como para ser un problema? Ni siquiera intentaron responder a esta pregunta. Peor a√ļn, este «informe» parec√≠a concebido para incitar al p√°nico: presentaba los niveles de la fracci√≥n grasa de cada producto de forma prominente. Es de esperar que los ftalatos sean m√°s altos en la grasa porque los ftalatos son solubles en grasa (no solubles en agua), pero la gente se come el producto entero, por lo que los niveles de s√≥lo grasa son enga√Īosos porque los niveles de ftalatos a los que la gente estar√≠a expuesta ser√≠an mucho m√°s bajos debido a la diluci√≥n por parte de los ingredientes no grasos. Compararon los macarrones y el queso con las rebanadas de queso fundido y el queso «natural», que no es una comparaci√≥n de manzanas con manzanas, ya que estos productos se producen de maneras muy diferentes, y minimizan el hecho de que los ftalatos se encontraban en casi todo, incluido el queso natural. Lo peor de todo es que el informe indica que uno de los productos probados no ten√≠a ftalatos detectables. Si este grupo est√° tan preocupado por los ftalatos que afectan a la salud humana, ¬Ņpor qu√© no nos dir√≠an qu√© producto es libre de ftalatos?

No conf√≠o en estos datos, y t√ļ tampoco deber√≠as. Existe un proceso de publicaci√≥n de trabajos como √©ste -el proceso de revisi√≥n por pares- que garantiza que los expertos en la materia han revisado los datos y las conclusiones y que los m√©todos y resultados han sido transparentes. Estoy seguro de que hay ftalatos en los macarrones con queso, pero cu√°nto queda por hacer hasta que este grupo (u otro) publique su trabajo en una revista cient√≠fica aceptada.

El plan del CSFPP aqu√≠ es claramente saltarse el paso de «pensemos seriamente sobre el riesgo de estas sustancias qu√≠micas» e ir directamente al consumidor en un intento de pintar estos datos (y estos productos) como «malos». En un gran art√≠culo sobre este tema en The Atlantic, James Hamblin llama a esta «defensa basada en hechos», y hace una distinci√≥n muy clara de la ciencia. Este grupo quiere que los ftalatos se eliminen de los alimentos, por lo que generaron datos para ayudar a su causa. Luego usaron estos datos para promover sus objetivos sin pensar en lo que realmente significaba para la gente que com√≠a macarrones con queso y que dicen que est√°n tratando de proteger.

¬ŅC√≥mo se reportaron estos datos?

El informe del CSFPPs sería de poca preocupación si no fuera por la respuesta de la prensa y los blogs de salud. Esta historia despegó como un cohete y fue ampliamente difundida en la mayoría de los principales medios de comunicación en pocos días. Es fascinante cómo los diferentes puntos de venta reportaron estos datos. A continuación se presenta un resumen de los informes seleccionados (ciertamente no todos), comenzando con The NY Times, que informó sobre la publicación el mismo día en que salió. El eje Y es una estimación aproximada de la profundidad de los informes (más alto es más profundo), mientras que el eje X muestra el orden cronológico de los informes. También se incluyen los títulos de cada historia, que proporcionan un buen sentido del tono de cada artículo.

Como pueden ver, agrupamos estos art√≠culos en base a c√≥mo fueron reportados. Algunos medios de comunicaci√≥n (The NY Times, US News, CNN y NBC) simplemente reportaron los datos como hechos sin tratar de evaluar el riesgo que estos niveles reportados de ftalatos podr√≠an realmente causar. Esto se debe probablemente a que no tuvieron acceso inmediato a alguien que pudiera entender los datos y realizar una evaluaci√≥n de riesgos razonable y quisieran publicar r√°pidamente, as√≠ que…. simplemente repitieron el informe y lo dieron por terminado. Eso no es grandioso, pero es mejor que la mayor√≠a de los puntos de venta que agregaron t√≠tulos alarmista o contenidos que sobrevaloran la amenaza. Los tres peores ejemplos fueron Dr. Axe, USA Today, y aol.com (¬Ņpuedes creer que aol.com sigue existiendo? ¬°Nosotros tampoco!). El Dr. Axe es un sitio de pseudociencia quimiof√≥bica, as√≠ que esto no deber√≠a sorprender, pero el USA Today y aol.com deber√≠an estar avergonzados de sus reportajes que destacan lo peligrosos que pueden ser estos productos qu√≠micos sin molestarse en hablar con un experto en la materia.

No te asustes…[Photo Source]Sin embargo, las noticias no son tan malas. Slate, Forbes, NY Magazine y The Atlantic se tomaron el tiempo para indagar en los datos, hablar con expertos en la materia y, de hecho, tratar de comunicar el riesgo que estos productos qu√≠micos podr√≠an representar para alguien que hoy come macarrones con queso en la cena. Los cuatro se√Īalaron correctamente que The NY Times y otras fuentes no mencionaron los niveles reales de ftalatos en sus historias y que no es posible entender el riesgo sin esto. Ya he mencionado lo grandioso que es el art√≠culo de The Atlantic (en serio, por favor l√©alo), y Jesse Singal (NY Magazine) se sumergi√≥ en los datos para considerar tanto los niveles reales como el metabolismo de algunos de estos ftalatos, lo que probablemente reduce a√ļn m√°s la exposici√≥n humana.

Si usted leyera uno de los cuatro art√≠culos anteriores y luego leyera los informes de The NY Times, USA Today o Fox News, se le perdonar√≠a si pensara que se trata de dos estudios diferentes. Esa es la diferencia entre informar ciegamente sobre la ciencia sin pensar y considerar cuidadosamente el material y proporcionar una perspectiva √ļtil al lector. El CSFPP contaba con los primeros, y su plan funcion√≥. Durante varias semanas los peligros de los macarrones con queso estuvieron en todo el Internet y en los medios de comunicaci√≥n social. La mayor√≠a de las personas que leen estos art√≠culos loros o alarmista ya han olvidado la palabra «ftalato», pero los que se sintieron suficientemente conmovidos por el riesgo percibido para nuestros hijos podr√≠an unirse a los CSFPPs y pedir que se eliminen los ftalatos de los alimentos sin entender nunca el riesgo que representan en realidad.

As√≠ es como la informaci√≥n falsa se convierte en «hecho» en Internet

Una persona razonable, especialmente alguien con una opini√≥n negativa de los «productos qu√≠micos» y una opini√≥n positiva de los alimentos «naturales» podr√≠a leer el art√≠culo del NY Times y creer que alimentar a sus hijos con una sola caja de macarrones con queso podr√≠a perjudicarlos seriamente. Esto simplemente no es cierto. Entonces, ¬Ņc√≥mo llegamos aqu√≠? Comenz√≥ con el CSFPP, que arroj√≥ algunos datos en Internet para que sirvieran a su propio prop√≥sito sin ponerlos en contexto y sin preocuparse por la forma en que podr√≠an ser utilizados. Luego, una serie de importantes medios de comunicaci√≥n no lograron poner los datos en contexto, sino que los reportaron ciegamente con alarmantes frases como «Los macarrones con queso contienen sustancias qu√≠micas prohibidas en los productos para beb√©s». Esto no es ciencia. Esto es sensacionalismo. Nosotros, como consumidores, tampoco somos irreprochables: al leer estos art√≠culos mal escritos sin cuestionarlos ni profundizar en ellos, nos convertimos en agentes de desinformaci√≥n. As√≠ es como la informaci√≥n falsa se convierte en «hecho» en Internet. As√≠ es como la gente razonable llega a creer que la Tierra es plana, que las vacunas causan autismo, que el cambio clim√°tico no es real o que los macarrones con queso son t√≥xicos. As√≠ es como se ve un fallo en la comunicaci√≥n de la ciencia.

Compartir

You May Also Like

Leave a Reply