¬ŅLos monos tienen la cura para el c√°ncer?

En lo profundo del Parque Nacional Gombe en Tanzania, dos famosos primat√≥logos, Richard Wrangham de la Universidad de Harvard y Toshisada Nishida de la Universidad de Kyoto, notaron un patr√≥n alimenticio inusual entre los chimpanc√©s locales. Los animales cenaban con las hojas de una planta de la familia de las margaritas llamada Aspilia. En lugar de masticar las hojas, los chimpanc√©s las pon√≠an debajo de sus lenguas durante un tiempo y luego se tragaban las hojas enteras. Los chimpanc√©s fruncen el ce√Īo mientras mantienen las hojas bajo sus lenguas por una buena raz√≥n – Aspilia es conocida por su sabor amargo. Esto significa que los chimpanc√©s no estaban comiendo estas hojas porque sab√≠an bien sino por otra raz√≥n desconocida que intrig√≥ a los cient√≠ficos.

Fascinados por esta observaci√≥n, los doctores Wragham y Nishida enviaron muestras de la planta de Aspilia a un qu√≠mico, Eloy Rodr√≠guez de la Universidad de California en Irvine. Despu√©s de un an√°lisis bioqu√≠mico exhaustivo, el Dr. Rodr√≠guez identific√≥ un fitoqu√≠mico abundante en esas hojas llamado Tiarrubina A, que act√ļa como un potente agente antibacteriano y antiparasitario. Los chimpanc√©s consumieron la cantidad suficiente de tiarrubina A para matar hasta el 80% de los par√°sitos en sus intestinos.

Entonces, ¬Ņc√≥mo saben los chimpanc√©s que poner hojas de Aspilia debajo de la lengua libera Tiarrubina A a la circulaci√≥n, proporcionando efectos protectores y antibacterianos? Existe todo un campo dedicado al estudio del comportamiento de los animales que se automedican llamado zoofarmacognosia. Este comportamiento no s√≥lo se observa en primates no humanos, sino que tambi√©n se ha observado en muchas especies diferentes como hormigas, gatos, perros y aves. La zoofarmacognosia es m√°s com√ļn de lo que usted piensa – usted puede estar familiarizado con el ejemplo m√°s conocido en el que los perros comen hierba para inducir el v√≥mito despu√©s de comer una comida da√Īina.

La zoofarmacognosia es un comportamiento en el que los animales se automedican comiendo plantas, drogas psicoactivas, insectos o suelos.

El primat√≥logo de renombre mundial Robert Sapolsky plantea la hip√≥tesis de que el «Aprendizaje Social» explica la zoofarmacognosia. La Teor√≠a del Aprendizaje Social simplemente establece que los animales (y los humanos) aprenden de la observaci√≥n y de la imitaci√≥n del comportamiento de otros. En el caso de los chimpanc√©s del Parque Nacional de Gombe, quiz√°s uno de los chimpanc√©s sufr√≠a de un dolor de est√≥mago desagradable, comi√≥ algunas hojas de Aspilia y se sinti√≥ mejor poco despu√©s. Otros chimpanc√©s del grupo notaron que su colega mejor√≥ inmediatamente y comenzaron a imitar su comportamiento. A partir de ese momento, la administraci√≥n sublingual de Tiarubrina A mediante la succi√≥n de las hojas de Aspilia se convirti√≥ en un remedio herbario com√ļn utilizado para aliviar el dolor del sistema digestivo entre los chimpanc√©s. Muchos ejemplos de automedicaci√≥n de animales se siguen percibiendo como informes anecd√≥ticos y no como pruebas experimentales por parte de los cient√≠ficos. Los doctores Rodr√≠guez y Wragham son los pioneros en el campo de la zoofarmacognosia y est√°n firmemente convencidos de que la automedicaci√≥n de los animales puede proporcionar pistas sobre nuevos f√°rmacos para el uso humano.

En la era de las supercomputadoras, el dise√Īo computacional de medicamentos y las pruebas de detecci√≥n de medicamentos de alto rendimiento, uno pensar√≠a que tenemos todas las herramientas necesarias para trazar las estructuras de los medicamentos que pueden curar cualquier tipo de c√°ncer. Sin embargo, el descubrimiento de medicamentos se enfrenta actualmente a serios desaf√≠os. Cada a√Īo hay menos aprobaciones de nuevos medicamentos y el costo del desarrollo de medicamentos se ha disparado. Todo el proceso de desarrollo de medicamentos, desde el descubrimiento hasta la aprobaci√≥n de la comercializaci√≥n, lleva de 10 a 15 a√Īos y cuesta aproximadamente 2.300 millones de d√≥lares. Y, cada a√Īo, este proceso es cada vez m√°s caro.

Todo el proceso de desarrollo de medicamentos, desde el descubrimiento hasta la aprobaci√≥n de la comercializaci√≥n, lleva entre 10 y 15 a√Īos y cuesta aproximadamente 2.300 millones de d√≥lares.

La b√ļsqueda de nuevos y efectivos medicamentos es una expedici√≥n de pesca con un bajo √≠ndice de √©xito, pero un cient√≠fico experto podr√≠a deducir cu√°n efectiva puede ser una cierta planta (o uno de sus ingredientes activos) como agente antimicrobiano con s√≥lo observar minuciosamente a los animales medic√°ndose en sus entornos naturales. Tales estudios observacionales podr√≠an ayudar a identificar compuestos prometedores candidatos a f√°rmacos. Otras formas creativas en las que las compa√Ī√≠as farmac√©uticas y los investigadores acad√©micos podr√≠an descubrir nuevos compuestos es investigando la sabidur√≠a ayurv√©dica, la medicina tradicional china, el uso tribal indocumentado, la zoofarmacognosia y las b√ļsquedas bibliogr√°ficas exhaustivas. Los investigadores de la Universidad de California en Berkeley, por ejemplo, han combinado enfoques computacionales intensivos en datos con la medicina tradicional china para cerrar la brecha entre la pr√°ctica farmacol√≥gica oriental y occidental. La aplicaci√≥n de estos enfoques integradores podr√≠a proporcionarnos nuevos medicamentos y ampliar masivamente nuestra caja de herramientas m√©dicas.

En una entrevista sobre zoofarmacognosia, el Dr. Rodr√≠guez dijo: «Algunos de los compuestos que hemos identificado por zoofarmacognosia matan a los gusanos par√°sitos, y algunos de estos qu√≠micos pueden ser √ļtiles contra los tumores. No hay duda de que las plantillas para la mayor√≠a de las drogas est√°n en el mundo natural». Entonces, ¬Ņqui√©n sabe? Tal vez en alg√ļn lugar de la selva del Congo hay un chimpanc√© que est√° comiendo un arbusto desconocido cuyo ingrediente activo tiene propiedades anticancer√≠genas. Si seguimos dependiendo en gran medida de los modelos tradicionales para el descubrimiento y desarrollo de medicamentos, es posible que nunca lo sepamos. Por lo tanto, es importante mantener una mente abierta sobre otras maneras de explorar el mundo natural – y quiz√°s incluso algunas razones (ligeramente ego√≠stas) para protegerlo.

Charlie el Chimpanc√© es el director ejecutivo de una nueva compa√Ī√≠a de descubrimiento de f√°rmacos llamada Banana Pharmacology, Inc.

Autores: David Faulkner y Julia Tobacyk

Referencias:

Sapolsky explicando la zoofarmacognosia usando la Teoría del Aprendizaje Social:

Sapolsky R. «Problemas con la testosterona». P√°ginas 177-195.

Entrevista con Eloy Rodriquez:

Campbell, N.A. (1996) Una entrevista con Eloy Rodriguez. Biología (4ª edición). Benjamin Cummings, NY. p.23.ISBN0-8053-1957-3.

Descubrimiento de f√°rmacos a partir de fuentes vegetales:

Katiyar C. et al. Descubrimiento de f√°rmacos a partir de fuentes vegetales: Un enfoque integrado. AYU. 2012

Tiarrubina A, un componente bioactivo de Aspilia (Asteraceae) consumido por chimpancés salvajes :

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3972092

Coste y desarrollo del medicamento (Tufts Center Report):

http://csdd.tufts.edu/files/uploads/Tufts_CSDD_briefing_on_RD_cost_study_-_Nov_18,_2014..pdf

Compartir

You May Also Like

Leave a Reply